
Upper Class es el alias bajo el que Benedict, un productor de origen alemán, logra transportar a sus oyentes a través de una exploración musical versátil. Su increíble creatividad y su buen gusto por lo “sencillo” lo han llevado a cautivar a miles de personas con sus canciones.
Benedict comenzó a explorar la música desde los 16 años. Influenciado por artistas como “Wun Two”, le ayudó a convertirse en uno de los primeros productores en construir los cimientos de lo que hoy en día se conoce como lo-fi house.
Sus composiciones, fuertemente influenciadas por la simplicidad, buscan un patrón de ritmos repetitivos con el propósito de crear un sonido que él mismo describe como “altamente estético”. En su música logra encontrar el equilibrio perfecto entre el hip-hop y la música house, un estilo profundamente ligado a la cultura underground. Gracias a ello, sus temas emanan una atmósfera nostálgica, melancólica y profundamente sentimental.
Con sencillos como “Six Million” y “Conventional Parties”, Upper Class se distingue entre la multitud. Cada una de sus producciones logra transmitir emociones cargadas de nostalgia y melancolía, sin dejar de lado una selección de ritmos que invitan a moverse, sin importar en dónde nos encontremos.
Todo esto le ha permitido consolidarse como uno de los máximos exponentes de un subgénero relativamente nuevo que promete mucho, dejándonos impacientes por descubrir de qué manera Upper Class podrá seguir impactando en la historia de la música electrónica.
¿Por qué Upper Class?
Estoy acostumbrado a escuchar distintas opiniones sobre el nombre “Upper Class”, y dentro de eso me incluyo, para ser honesto. Creo que lo escogí en algún punto cuando tenía 16 años; necesitaba un nombre para un proyecto musical y ese fue uno de los nombres que encontré fácil de recordar. Tenía un amigo en la escuela al cual le envié una variedad de nombres y él fue quien me dijo: “tienes que escoger Upper Class”. Para ser honesto, ha habido distintos momentos en donde he contemplado cambiar el nombre, ya que a veces me molesta, pero lo he aceptado y creo que suena cool.
Así que, ¿empezaste el proyecto cuando tenías 16 años?
Sí, fue alrededor de los 16. Antes de descubrir la música electrónica, me gustaba demasiado todo lo que tenía que ver con el rock: desde el rock alternativo hasta el punk rock. Fue justamente esa la razón por la que me interesé en aprender a tocar un instrumento, así que empecé con la batería y la guitarra. Todo lo aprendí por mí mismo en casa. Después descubrí lo que era la música electrónica gracias al dubstep. Cuando descubrí la música de Skrillex, tomé la decisión de producir música electrónica.
¿Cómo fue que empezaste a experimentar con el género lo-fi?
Realmente empecé tocando la batería; tocaba la guitarra para producciones propias, pero sin ninguna razón en particular. A veces grababa mis canciones o hacía algún cover de mis canciones favoritas, pero no había una dirección específica a la cual me dirigía, porque realmente no tenía un círculo social en ese entonces que me diera la oportunidad de hacer canciones en formato de banda, porque para eso necesitas otras dos o tres personas que encajen a la perfección con tus ideas. Por lo menos así fue hace 15 años, y yo era muy joven. Pasaba mucho tiempo en la computadora. Fue cuando empecé a producir música y a tomar la silla del director, que te pone a cargo de básicamente todo. Así que tomé mi afinidad por la computadora y decidí crear algo alrededor de eso. Intenté de todo: desde crear gráficos, edición de videos y fotografías, pero nada me llamó la atención hasta que descubrí un programa llamado FL Studio. Era bastante malo en un principio, pero también reconocí que me encontraba realmente concentrado en ello y pensé: “puedo crear lo que sea con esto”.
Empecé a explorar con el hip-hop, ya que puedes tener un acercamiento bastante “DIY”: solo necesitas un sample, un “kick”, un “snare” y un “hat”, e incluso una bass line, tal vez no, y con eso puedes hacer algo que suene bastante profesional. Es un género muy amigable que me permitió empezar a hacer beats prácticamente todos los días.

¿Cómo llegaste a la música lo-fi?
Empecé a explorar y comprar mucha música en Bandcamp hasta que encontré un EP titulado “Penthouse” de un artista llamado Wun Two. Él fue el primer artista con el que tuve contacto y que es considerado como uno de los pioneros del subgénero. Todo fue algo casi mágico, difícil de explicar, pero hubo algo en ello que se quedó dentro de mí: su sencillez, lo repetitivo y su enfoque en hacer que el sonido sea bastante bueno, con mucha estética. Para mí fue como si el hip-hop estrechara la mano de lo que estaba escuchando en ese momento, que me hacía sentir nostalgia y una melancolía difícil de explicar. Hay algo dentro de mí que adora la combinación de estos dos elementos; simplemente lo escuché por primera vez y dije: “sí, esto es lo que quiero hacer”.
Comencé por replicar las canciones que escuchaba, over argentado mi propio sonido. Todo sucedió en 2015, cuando la escena solo existía en SoundCloud y un poco en Bandcamp. Todos los productores eran personas sin rostro, gente anónima que solo hacía beats. Fue algo maravilloso de experimentar. La escena era demasiado pequeña y nadie hablaba de competir; todo se trataba únicamente de la música. Pero todo eso cambió una vez que el género se popularizó. Creo que es algo que no puedes cambiar: sucede con cada subcultura una vez que se vuelve mainstream de alguna manera. Sin embargo, fue algo maravilloso de experimentar; todos mis amigos más cercanos los conocí siendo parte de esa escena.
Veo que eres una persona sumamente creativa, ¿cuál es tu opinión al respecto?
Creo que la creatividad es algo que todo mundo tiene de una u otra manera. La creatividad viene de muchas formas; incluso los temas más científicos y relacionados con la ingeniería involucran algún tipo de creatividad. La creatividad es el deseo de crear algo que aún no está ahí y se manifiesta a lo largo de las distintas áreas de la vida. No creo que exista gente que es creativa y gente que no lo es. Todo se reduce a si tus padres pusieron la atención suficiente en ti para reconocer tus intereses y tus talentos. Creo que existe muchísima gente talentosa, pero que puede llegar a ser demasiado tímida para compartir sus creaciones.
¿Crees que es importante compartir lo que uno puede llegar a crear?
Sí, definitivamente, porque para mí hay dos partes en esto. La música es una manera en la que puedo expresar mis emociones y lidiar con ellas para encontrar mi balance interno. Eso es lo que yo obtengo de crear música. Y respecto al compartir, para mí el compartir mi música me ayuda a sentir que alguien me entiende, y eso es algo que me importa muchísimo. La música es una manera de conectar con personas que comparten nuestra manera de pensar, y es por eso que, al momento de crear algo, estoy impaciente por compartirlo.
¿Hacia dónde crees que te lleve el camino de la creatividad dentro de la exploración musical?
No creo hacer canciones “lo-fi” para toda la vida. Creo que, si comparas la música que saqué hace cinco años, es completamente diferente a mis últimos singles. Ahora es más divertido para mí explorar la música house. Creo que Upper Class no es un proyecto que esté limitado a un solo género, ya que es una parte muy importante de mí. De la misma manera en que no soy la misma persona que era hace diez años, ni la que seré dentro de diez, creo que mi proyecto reflejará exactamente lo mismo.
También creo en mi habilidad para hacer algo que intuitivamente suene bien, suene correcto. Creo que mucha gente que produce música estará de acuerdo conmigo: cuando sabes que estás creando algo interesante, simplemente lo sabes.
Escucha a Upper Class aquí:
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Actor emergente, amante de la música, el cine y el arte. Me interesan los proyectos de desarrollo sostenible. Soñador en la decadencia.



