Un jardín posible; un jardín entero.

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Saenger Galería y Casa Siza, nos presentan la exhibición “Un posible Jardín” del artista mexicano Javier Pelaez, el cual nos ofrece a través de su pintura un tributo a lo bello y amenazante de diversas especies florales. Lirios fragementados en estanques, amapolas acristaladas, iris negros, azaleas, damas de noche y dáturas acromáticas, tensadas con sus colores que nunca habiendo sido tan minuciosamente retratadas y analizdas a través de una obra que hace equilibrio entre lo racional y lo bello, entre -en palabras del gran curador Christian Barragán- lo análogo y lo digital.

Me bastaron unos minutos fuera de la galería, para poder observar que en su fachada, se recargaban de manera serena las sombras de árboles y flores de la calle Dr Atl en la colonia Santia María la Ribera y me preguntaba: ¿qué tan sabias son las sombras, que como la humedad, han aprendido a traspasado los muros de la casas, trasminándose al interior, encontrando un refugio dentro del cubo blanco habitado por Saenger, Javier y sus cuadros?

“Mientras más trates de borrar una imagen, más nítida es su presencia… He aprendido con el tiempo que es más difícil deshacer que hacer y he encontrado belleza en eso. Entonces el borrón ya no es un espacio en blanco, sino un espacio donde hubo una flor y donde realmente sigue estando…” me explicaba Javier mientras veíamos uno de sus cuadros donde encontramos la mitad de una amapola detrás de un cristal.

La obra de Javier, no sólo es una mezcla entre lo bello y lo racional, sino que también abre una nueva faceta de reflexión antropológica alrededor de la flor. ¿Como un elemento como una amapola puede ser utilizada para crear anagésicos como la morfina que salvan vidas, sino también para la producción de heroína e inclusive para el de adormidera. Mismo que ha utilizado Javier como barniz en las pinturas expuestas.

“Las flores más bellas, son muchas veces las más peligrosas.. es como si tuviesen una maldición encima… como si estuviesen pagando un castigo de una vida pasada” me mencionaba Javier mientras caminábamos por una de las salas haciéndome recordar a la recientemente fallecida autora Louise Glück la cual menciona en su poema Ipomoea:

“what was my crime in another life,
as in this life my crime is sorrow, that I am not to be permitted to ascend ever again… all
earthly beauty my punishment… source of my suffering, why have you drawn from me
the flowers like the sky, except
to mark me as a part of my master…”

“qué crímenes cometí en vidas pasadas
que en esta mi penitencia es cargar con mi tristeza, qué crímenes cometí,
que no podré erguir mi cuerpo nunca más…
mi castigo es cargar toda la belleza del mundo… origen de mis dolores, por qué darme los colores del cielo,
sino para llevar la marca de la creación de Dios…”
Louise Glück

Javier ha separado a las flores de sus colores, quitando la marca de Dios, creando la suya, jugando a ser Dios, salva a las flores, quitándoles su yugo, haciendo que ellas soporten su propio peso a través de los lienzos. Javier, borra haciendo aún más nítida la creación misma. Creando flores nuevas, colores nuevos, colores que llevan los nombres de las flores, flores que llevan el nombre de los colores. Creando un vínculo inquebrantable visual a través de las líneas blancas, metafísico imborrable.

Quitar, y llevar a otros lugares los colores creando imágenes tensadas, lo que me ha llevado a conseguir a Javier una obra sumamente contemporánea y al mismo tiempo atemporal.
Al fin y al cabo, las flores, sin importar qué hagamos regresarán.

“Un jardín lleva dentro el universo entero; representa el precio de nuestro trabajo y en el arte de hacer jardines encontramos toda la serenidad que el ser humano es capaz..”, Ferdinand Bac y podemos decir, que Javier, lo ha logrado. Ojalá este posible jardín siga creciendo.

Fotografía por Ramiro Chaves

Autor

  • Manuel Tuda

    Manuel Tuda, (arquitecto y escritor) nació en la CDMX cuando aún se llamaba DF en el verano de 1997. Creció en los suburbios de Ciudad Satélite donde ha pasado gran parte de su vida. Su trabajo como escritor engloba la poesía conceptual, los haikús, breves cuentos, así como diversos artículos alrededor del arte, cultura y arquitectura.

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Un comentario

  1. El artículo de Manuel me recuerda el título de uno de los libros de Amado Nervo, «Los jardines interiores». Me parece que, como él afirma, en el breve espacio de un jardín cabe el universo entero y en la belleza de una flor toda la perfección que es posible imaginar. Me encantaría ver la exposición de Javier y leer otros textos de Manuel. Muchas gracias por compartir y por este espacio en el que puedo expresar un simple apreciación.

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Manuel Tuda

Manuel Tuda, (arquitecto y escritor) nació en la CDMX cuando aún se llamaba DF en el verano de 1997. Creció en los suburbios de Ciudad Satélite donde ha pasado gran parte de su vida. Su trabajo como escritor engloba la poesía conceptual, los haikús, breves cuentos, así como diversos artículos alrededor del arte, cultura y arquitectura.
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