Habitamos en un mundo donde la inmediatez es el pilar de nuestra sociedad moderna, vivimos con ansiedad, cansados del tráfico y estamos o buscando un trabajo, preocupándonos por las tareas, persiguiendo los fines de semana, y muy pocas veces estamos abiertos al cuestionamiento, nuestras actitudes, ideas y decisiones son cada vez más automatizadas. Se nos olvida que a veces necesitamos darnos un espacio, respirar y luego seguir adelante. Dentro de la sociedad y las grandes urbes tenemos la sensación de que ya no podemos escapar, de que somos parte de un sistema que nos dicta lo que tenemos que ser, pero siempre es posible encontrar espacios especiales.

Hace dos años empecé a cuestionarme todo y como resultado pasé por una de las crisis existenciales más fuertes que he tenido, quise dejar de estudiar, terminé mi relación de tres años, deje de hablar con mis amigos, deje de correr, actividad que siempre ha sido mi pasión, no encontraba inspiración para escribir, entre otras cosas que no se sienten bien al principio, pero que la verdad, le deseo a todos porque así es la forma en la que los seres humanos crecemos. Durante esta crisis decidí buscar trabajo para hacer algo diferente por un rato y me encontré con un lugar increíble, y ese lugar es Lattice.

Este sitio es una librería, cafetería y una barra de mixología. Ubicado en la ciudad de Puebla, con un jardín hermoso lleno de sorpresas y objetos escondidos, un techo estrellado donde podemos encontrar algunas constelaciones, una excelente gastronomía y una elección de bebidas única, además una colección de libros mística, espiritual, cósmica, artística, poética, simplemente mágica por lo que, si amas los libros y quieres escapar de la cotidianidad, no hay un lugar mejor que este. Este recinto es un lugar que tiene detalles únicos y creativos en cada centímetro y definitivamente nada de lo que pueda escribir es equiparable a estar ahí y poder apreciar los colores, los detalles, los diferentes ambientes a los que te transporta, la música y sobre todo las personas, cada persona ahí tiene algo especial y único.

Regresando a mi historia, al encontrar este lugar aplique para trabajar en la cafetería y termine laborando ahí durante cuatro meses, en ese tiempo pasaba casi todos los días, claramente trabajando, pero también leyendo y escribiendo como nunca, conocí a personas increíbles y poco a poco fui encontrando respuestas a muchas de mis preguntas y para las que no encontré entendí que no era necesaria una, que la vida se trata de mucho más allá de lo que vemos y de lo que nos empujan a creer, que todo está pasando ahora, se trata de experimentar emociones humanas, solo estamos aquí un instante. Parece increíble que un lugar pueda hacerte esto, pero reitero, nada de lo que sucede en este lugar es normal.
Laticce este mes festeja su tercer aniversario, a pesar de abrir en pandemia este increíble lugar sigue teniendo sus puertas abiertas y con cada vez más sorpresas. También es un centro de conocimiento, en el que hay todo tipo de eventos, hay noches de poesía, bohemias, talleres de arte y escritura, talleres de tarot, clases de yoga, meditaciones, sonoterapia, bazares y muchos otros actividades de los que seguramente saldrás con emitiendo otra energía. Sin duda alguna, este lugar es como ese respiro que a veces necesitamos del resto del mundo.
Laticce se encuentra ubicado en el Blvrd Atlixco 4303-Local 3
Autor
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Actualmente soy estudiante de derecho y relaciones multiculturales en la UDLAP además soy vegana, maratonista, escritora, amante de la lectura , platicas profundas, el cielo y un buen café. Me gusta escribir sobre el amor, las crisis, el dolor y todo lo que te hace sentir vivo.



