“Lo dejamos acá”: el salto teatral de Juli Coria

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Originaria de San Juan, Argentina, Juli Coria se atrevió a desafiar el “qué dirán” y encontró en las redes sociales un escenario propio, aun cuando para una actriz ese espacio era visto como poco serio o “comercial”. Esa apuesta, asumida con convicción y disciplina, la convirtió en una de las voces más perspicaces de su generación. Hoy reúne a más de 1.8 millones de seguidores en TikTok y 1 millón en Instagram, una comunidad que celebra su humor, creatividad y autenticidad.

A diferencia de muchos creadores que priorizan la inmediatez, el trabajo de Coria se distingue por su compromiso por la calidad. Su proceso creativo combina escritura, dirección e interpretación cuidadosa, lo que le permite construir un estilo propio que trasciende los límites de las redes. Más que simples reels pensados para el consumo rápido, sus producciones funcionan como pequeños cortometrajes, elaborados con humor, crítica social y una mirada aguda de lo cotidiano.

“El proceso va creciendo y cambiando conmigo”, cuenta Juli. Sus vídeos suelen nacer de reflexiones que convierte en humor, siempre con la idea de que el público pueda reconocerse en ellas: “Voy pensando en cosas con las que la gente se pueda sentir identificada”. Esa inspiración surge de lo cotidiano y de la cercanía con los demás: “estar en contacto con muchas personas es muy importante”. En esas charlas y gestos mínimos encuentra la chispa que después transforma en escena.

Lo que distingue su trabajo es la capacidad de volver universal lo íntimo. Le interesa lo tragicómico, mostrar “la miseria humana” en lo cotidiano: ansiedades, incomodidades y silencios que todos sienten, pero rara vez dicen.

En parodias como La presión social de la hegemonía, demuestra que la comedia puede ser también un vehículo crítico. “Esos videos son más difíciles, porque generan reacciones muy distintas y hay que estar preparada para los comentarios”, reconoce. La clave, dice, está en la forma: “Para mí ahí va el humor: es decir las cosas de una forma inesperada. Lo digo directo”. Aunque algunos la catalogan de ácida, ella lo entiende como parte de su estilo: poner en palabras lo que suele quedar en el subtexto.

Cuando elige los temas, lo hace con cautela: “Elijo las temáticas que yo también puedo tolerar y siempre trato de cuidarlo”. Así, sus críticas aparecen más como observaciones que como sentencias. Lo mismo ocurre cuando introduce guiños en temas complejos, como la educación sexual: “Es una mínima crítica, pero muy cuidada”.

Aunque es principalmente conocida por su presencia en redes, Juli tiene una larga trayectoria en el teatro. “Hago teatro desde los 8 años”, dice con naturalidad. El 16 de mayo de 2025 estrenó su obra, Lo dejamos acá, en el Teatro Premier de la avenida Corrientes. Fue coescrita y dirigida junto a Martín Goldber, con la complicidad de su amigo Inti Zúñiga, que también aparece en muchos de sus videos y aquí fue clave en la puesta.

Al principio Juli no estaba segura de lanzarse. Confiesa que está “peleada con la palabra influencer” y que no quería que la obra se transformara en un show comercial sin alma. Pero poco a poco, con el apoyo de su director y de Inti, dejó de lado los prejuicios y entendió que podía usar las redes como herramienta, sin abandonar lo aprendido en el teatro independiente. El resultado fue una propuesta fresca y auténtica que lleva su sello personal.

Lo dejamos acá recoge obsesiones que ya forman parte de su universo creativo: los estudiantes de medicina, la astrología, los personajes que habitan sus sketches. Sin embargo, no se limita a trasladar el formato digital al escenario. De ese mundo solo rescata al personaje de la psicóloga y lo demás lo construye desde cero. Como explica la propia Coria, la obra “habla sobre ser un joven adulto hoy, de cómo han cambiado las cosas con respecto a nuestros padres y de las ansiedades que tenemos. Para mí hay una edad entre los 25 y los 35 en la que uno no sabe muy bien qué hacer”.

Ese estado de incertidumbre generacional se convierte en el corazón de la obra. Juli logra que el público se reconozca en sus palabras y que, entre la risa y la emoción, todos se sientan acompañados en el vértigo de ser adulto joven.

El unipersonal es además un desafío enorme. Juli sostiene la función casi en soledad, cargando con un texto intenso, multiplicándose en distintos personajes y enfrentándose a la escena sin la edición que suele acompañar sus videos. Esto no solo la puso a prueba como actriz, también la llevó a descubrirse como guionista. “Gran parte de la obra la escribí yo y decir ‘¡guau, escribí algo!’ fue increíble. Nunca me lo había imaginado y fue lindo”, recuerda. Incluso el monólogo de cierre lo escribió apenas cinco días antes del estreno.

El teatro también le mostró algo nuevo: que los seguidores de las redes pueden convertirse en espectadores que viajan y se sientan frente a ella. “Es raro encontrarte con gente que viene de otros países, que te dice que te quiere sin conocerte. Es muy loco, pero también muy lindo”

Con Lo dejamos acá Juli demostró que no tiene miedo de arriesgarse, pero siente que todavía le queda mucho por explorar. “Me gustaría en un futuro poder hacer como una obra más con las temáticas que estoy tocando ahora, algo un poco más… ascendente en escorpio, digamos. Más oscura, un poco más drama. Si bien hago comedias, soy del drama. Soy hija del drama”. Esa pulsión por mostrarse en capas distintas convive con la certeza de que su primer unipersonal fue solo el inicio de un camino donde todavía tiene mucho que contar.

El futuro la tienta con nuevos territorios. “A mí lo que me falta es explorar el cine, la televisión, lo que sea. Tengo muchas ganas, porque siempre quise estar ahí desde chiquita. El teatro siempre estuvo, las redes vinieron después, pero me queda desarrollar todo ese lado”. Entre giras por Argentina y Uruguay, la idea de llevar la obra a México y los sueños audiovisuales, Juli resume su norte con sencillez: “Lo que quiero es seguir haciendo cosas distintas, dejar que la vida me sorprenda. Eso es lo que más me gusta”.

Autor

  • Viviana Adame

    Estudiante de relaciones internacionales y filosofía. Fordham university. Orgullosamente mexicana viviendo en Nueva York.

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Viviana Adame

Estudiante de relaciones internacionales y filosofía. Fordham university. Orgullosamente mexicana viviendo en Nueva York.
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